Santa Lucía (Miranda). – Con el firme compromiso de preservar el patrimonio histórico, religioso y cultural del municipio Paz Castillo, el alcalde Omar León, en compañía de un equipo multidisciplinario integrado por ingenieros y especialistas, inspeccionó el Monumento a la Virgen de Santa Lucía para realizar un diagnóstico severo de sus condiciones estructurales actuales, tras verse afectado por los embates del tiempo, las lluvias y los vientos.
Durante el despliegue técnico, la máxima autoridad civil de la jurisdicción destacó el valor de este icono local para los habitantes de la subregión. “El monumento de la Virgen de Santa Lucía no es solo una estructura física; es el primer rostro de bienvenida al pueblo por la entrada sur y un símbolo profundamente arraigado en la fe, la identidad y las tradiciones luciteñas. Es completamente comprensible la preocupación de la ciudadanía, pero lo valioso es que ya estamos en el territorio, ocupados en el problema”, aseveró el alcalde León.
Análisis científico de la estructura
El reconocido escultor Miguel Freites, parte del equipo de especialistas a cargo del proyecto, detalló que la prioridad antes de ejecutar cualquier acabado estético es evaluar el esqueleto interno de la obra. Explicó que se debe revisar minuciosamente si la estructura interna de hierro ha sufrido filtraciones de agua, ya que, al oxidarse, el metal experimenta una reacción química que aumenta su volumen físico. Este empuje interno es el responsable de que el concreto exterior se agriete y se desprenda, restando resistencia de carga al monumento.
Para subsanar esta problemática, el plan técnico contempla picar en zonas críticas para revisar el «alma de hierro», sustituir los tramos severamente dañados o corroídos, y reforzar la armadura. Al momento de aplicar el nuevo concreto, se empleará una dosificación rigurosa de aditivos químicos impermeabilizantes, garantizando que el agua pluvial no vuelva a filtrarse hacia el metal, rompiendo así el ciclo de deterioro por las próximas décadas.
Técnicas milenarias y pedagogía comunitaria
Freites propuso descartar de manera definitiva el uso de pinturas sintéticas comerciales, cuyas capas sucesivas atrapan la humedad y aceleran los daños internos. En su lugar, el artista planteó rescatar el color y la textura natural del material, o recurrir a técnicas de acabados a base de cal y cemento. “La historia del arte demuestra que las grandes esculturas de la antigüedad que han durado miles de años expuestas a la intemperie utilizaban estos acabados minerales, que permiten que la estructura respire sin descascararse”, argumentó el escultor.
Finalmente, el equipo técnico y el mandatario municipal coincidieron en que el éxito de este proyecto arquitectónico radicará en la pedagogía con el pueblo. Debido a que los vecinos se han acostumbrado a ver la imagen con ciertos colores añadidos con el paso de los años, las autoridades explicaran detalladamente el porqué científico e histórico si se decide retornar la escultura a su estado estético original (tonos base de cal o blanco). El objetivo central de la municipalidad es asegurar que esta emblemática efigie perdure firme por 50 o 100 años más.
Con información de: Alcaldía de Paz Castillo


