Guaicaipuro recobra su esplendor: El sentir de un pueblo que vuelve a sus plazas

Lo que antes eran rincones de paso apresurado, sombras de inseguridad o espacios en el olvido, hoy vibran con una energía distinta; las Plazas de Guaicaipuro.

Así lo refleja la opinión de los guaicaipureños, quienes en medio de una conversación sacan a relucir el tema mientras van en el bus, hacen la compra en algún mercado; o simplemente lo comentan a través de las redes sociales.

Pero, detrás de la transformación a la que han sido sometidos algunos espacios de la ciudad capital del estado Miranda, hay grandes equipos de trabajo pertenecientes a la alcaldía de Guaicaipuro, que le pusieron alma y corazón a cada obra, así como la inversión del presupuesto enmarcada en el plan de las 7T que impulsa el recuperar las ciudades para el buen vivir.

¿El resultado? La sonrisa y tranquilidad de la gente que a diario disfruta con su familia en plazas como la Miranda, Guaicaipuro y la Bolívar; así como el Paseo de la Resistencia Indígena, en Los Lagos o en las paradas inteligentes de las avenidas Independencia y Sorocaima, donde más de uno pasa un buen rato ¡Hasta para cargar la batería del celular!

La transformación va más allá del cemento y la pintura: se trata de una visión futurista que devuelve la dignidad al ciudadano y el derecho al disfrute de todos, en un municipio donde se respira aires de cambio, como parte de la política pública del alcalde Farith Fraija.

Voces que validan el cambio

En un recorrido realizado para pulsar la opinión de quienes dan vida a estos espacios, los testimonios coinciden en un sentimiento de alivio y pertenencia.

Eduvigis Duarte, vecina de la comunidad Pan de Azúcar, destacó la comodidad de las nuevas infraestructuras, asegurando que «estas paradas nuevas están muy bonitas, se sienta uno tranquilo a esperar. Me parece muy bien lo que han hecho. Al alcalde Farith Fraija le diría que siga así, lo está haciendo muy bien”.

Por su parte, Gladys, residente del casco central de Los Teques, recuerda con contraste el pasado de la ciudad. «Esto era un desastre antes. Ahora está mejor, uno se puede sentar a esperar el autobús en un ambiente agradable. Me parece espectacular”.

El refugio de la familia y el descanso

Otro punto en el que convergen muchas opiniones reposa sobre la opinión de que la recuperación ha sido especialmente significativa para las madres y los trabajadores que buscan un respiro en la jornada diaria.

María Ramos, vecina del sector El Tambor, celebró que sus hijos ahora tienen dónde recrearse, tras aseverar que «Me parece muy interesante esta iniciativa de devolvernos un punto de encuentro familiar. Mi hijo se distrae en el parquecito, la plaza está muy bonita, además nos sentimos custodiados por las cámaras y los guardias patrimoniales”.

Uno de los testimonios más emotivos fue el de María Rosa Pitol, quien reside en El Cabotaje. Para ella, la Plaza Miranda se ha convertido en su santuario de paz.

«Yo conocí esta plaza cuando era peligrosa, pero ahora es hermosa. Siento seguridad, siento que me puedo quedar hasta las siete u ocho de la noche sin peligro. Vengo del trabajo, descanso, hago un relax total aquí y luego me voy. Farith es lo mejor que le pasó a Los Teques», dijo con una espléndida sonrisa.

Un municipio con rostro humano

La transformación de los espacios públicos en Guaicaipuro no se detiene. La intervención de cada uno de los lugares abordados para las entrevistas, son solo muestras de un plan integral que busca que cada habitante, desde el niño que juega en el parque hasta el abuelo que descansa en un banco, se sienta orgulloso de su ciudad.

Hoy, las plazas de Los Teques no son solo puntos geográficos; son el escenario donde la comunidad se reencuentra, donde el futuro se siente seguro y donde el pueblo, con voz propia, agradece el rescate de su derecho a vivir bien.

Por Maribel Sánchez – Prensa Alcaldía de Guaicaipuro

Comparte en:
[aas_zone zone_id="330"]
[aas_zone zone_id="731"]
error: Contenido Protegido
Hola ¿Quieres recibir las noticias en tu WhatsApp?