El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) actualizó este martes 28 de julio la localización del epicentro del potente terremoto de magnitud 7.5 ocurrido el pasado 24 de junio de 2026 en el norte de Venezuela, evento que formó parte de un devastador doblete sísmico.
De acuerdo con los datos refinados por la agencia científica internacional, el epicentro fue reubicado formalmente a 17 kilómetros al oeste de Catia La Mar (estado La Guaira), bajo las coordenadas 10.622°N 67.194°W y con una profundidad focal fijada en 10.0 km.
Esta actualización corrige el reporte preliminar emitido el mismo día del evento (24 de junio), en el cual el USGS había situado preliminarmente el epicentro a 28 km al sureste de Yumare, en el estado Yaracuy (10.435°N 68.472°W). La entidad precisó que este ajuste obedece a la inclusión de una mayor cantidad de datos globales y a un procesamiento analítico de mayor precisión.
Complejidad técnica y oscurecimiento de ondas
El USGS aclaró en su informe que la incertidumbre de localización podría ser superior al margen calculado de 6 kilómetros. Esto se debe a la extrema complejidad del evento: las ondas sísmicas iniciales del terremoto M 7.5 estuvieron completamente oscurecidas por la interferencia de un fuerte sismo previo de magnitud 7.2, el cual ocurrió apenas entre 30 y 39 segundos antes en la misma zona.
Mayor coherencia con los daños en Caracas y La Guaira
La revisión oficial desplaza el epicentro hacia el este, aproximándolo de forma directa a la línea costera del centro del país y a las áreas urbanas que registraron los daños estructurales más severos, como Caracas y el estado La Guaira.
Este ajuste coincide de manera precisa con los modelos de ruptura finita, los cuales indican que la energía sísmica se propagó unilateralmente hacia el este, siguiendo la trayectoria del sistema de fallas de San Sebastián.
El organismo científico confirmó que los demás parámetros del evento sísmico —la magnitud calibrada en 7.5 mww, la profundidad de 10 kilómetros y el mecanismo de falla focal— se mantienen sin modificaciones. Esta precisión cartográfica resulta fundamental para que la comunidad científica entienda la dinámica de propagación de energía durante el evento y permita perfeccionar los modelos de evaluación de riesgo tectónico en la región central de Venezuela.
Con información de: USGS




