Transmiranda anunció un ajuste de sus tarifas hacia y desde Caracas que rigen a partir de este 21 de enero.
Charallave, 21 de enero de 2026. – El sistema de transporte superficial Transmiranda, una de las principales alternativas de movilidad entre la capital y la subregión de los Valles del Tuy, ejecutó este miércoles una reestructuración de sus tarifas que redefine el panorama económico de los usuarios. El incremento, que llevó el costo del viaje de 120 a 260 bolívares, representa una variación del 116,6% en menos de 24 horas, un ajuste que pulveriza el subsidio estatal que históricamente había mantenido este servicio.
Los usuarios conocieron de este incremento del pasaje, a través de los grupos de mensajería instantánea WhatsApp que maneja el sistema, para anunciar los días y horarios del servicio comercial, causando diversas reacciones entre la comunidad digital que se surte diariamente de los viajes que presta Transmiranda. Los afectados denuncian que este monto es «un golpe al estómago», ya que un solo pasaje de ida equivale a dos salarios mínimos mensuales en Venezuela.
El transporte como factor de inflación personal que impacta la economía familiar
Desde una perspectiva económica, este ajuste sitúa el costo del transporte como el rubro de mayor peso en la canasta de servicios del trabajador mirandino. Considerando un esquema de 20 días laborales, un usuario requiere ahora 10.400 bolívares mensuales solo para movilizarse en Transmiranda, una cifra que, según analistas financieros, supera la base del ingreso mínimo legal vigente, obligando a una reasignación del gasto familiar que afecta directamente el consumo de alimentos y medicinas.
Deficiencias operativas y pérdida de productividad
El impacto económico no es solo monetario, sino también de rendimiento. La intermitencia en la prestación del servicio y el cese de operaciones desde el Terminal de Nuevo Circo a partir de las 4:00 p.m. generan una pérdida de «horas-hombre» y un incremento del monto presupuestado por la necesidad de acudir forzosamente al transporte privado, o peor aún, en el mercado informal de transporte.
Economistas señalan que la suspensión del servicio sin previo aviso obliga al usuario a recurrir a soluciones de emergencia (unidades privadas), cuyos costos no están regulados, incrementando el gasto imprevisto y disminuyendo la capacidad de ahorro de la población flotante que dinamiza la economía de Caracas.
La sostenibilidad del subsidio en duda
Los especialistas indican que, para la empresa este «salto» tarifario responde a la necesidad de cubrir los costos operativos y de mantenimiento de las unidades ante la inestabilidad cambiaria, necesaria para mantener la flota operativa prestando un servicio de calidad. Sin embargo, la falta de una escala de ajuste progresiva y la rigidez de los horarios han generado una fricción entre la viabilidad financiera de la empresa pública y la capacidad de pago de un mercado cuya remuneración no ha crecido al mismo ritmo que los servicios básicos.
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