A Carolina Florez le arrebatarón la vida en Polanco, Ciudad de México el pasado 15 de abril
CARACAS, VENEZUELA – En un impecable procedimiento de inteligencia, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) detuvieron la tarde del lunes 27 de abril a Erika María Herrera, señalada como la principal sospechosa del feminicidio de su nuera, la exreina de belleza mexicana Carolina Florez.
La aprehensión se ejecutó en las residencias Parque Alegre, ubicadas en la urbanización El Cigarral del municipio El Hatillo, luego de que se activara una Alerta Roja de Interpol en su contra.
Una fuga favorecida por el tiempo
De acuerdo con información compartida por el periodista de sucesos Román Camacho, Herrera logró ingresar a territorio venezolano sin impedimentos legales iniciales. Esto fue posible debido a que su hijo —esposo de la víctima— formuló la denuncia ante las autoridades mexicanas 24 horas después del suceso ocurrido el pasado 15 de abril.
Este margen de tiempo fue suficiente para que la sospechosa saliera de la escena del crimen, se trasladara al aeropuerto y abordara el primer vuelo disponible, que casualmente tenía como destino Caracas. Herrera ingresó legalmente por el Aeropuerto Internacional de Maiquetía y alquiló la vivienda en El Hatillo a través de una plataforma digital, ya que para ese momento no figuraba en los registros policiales.
El rastreo del Cicpc
La situación cambió el 18 de abril, cuando las autoridades mexicanas emitieron formalmente la Notificación Roja de Interpol. Al conocerse la solicitud internacional, los sabuesos del Cicpc cruzaron información con los registros migratorios, logrando ubicar el paradero exacto de la mujer en El Cigarral.
El crimen que estremeció a México
El feminicidio quedó documentado en un video de seguridad del inmueble de la víctima en Ciudad de México. En la grabación se escuchan al menos seis detonaciones de arma de fuego. Tras el ataque, el hijo de la hoy detenida apareció cargando a su bebé y cuestionó a su madre: «¿Qué hiciste mamá?». La respuesta de Herrera fue: «Me hizo enojar y tu familia es mía, tú eres mío y ella no».
Al momento de su captura, Herrera confirmó que tomó el vuelo a Venezuela simplemente por ser la ruta de salida más inmediata que encontró en el aeropuerto de México tras el asesinato.
Extradición en proceso
Se espera que en las próximas horas se completen los trámites administrativos y legales entre las cancillerías de ambos países para proceder con la extradición de Erika María Herrera, quien deberá enfrentar a la justicia mexicana por el delito de feminicidio agravado.
Redacción LVT, con información de: Román Camacho


